viernes, 12 de enero de 2007

Calendario Ambiental

CALENDARIO AMBIENTAL INTERNACIONAL
2 DE FEBRERO
DÍA INTERNACIONAL DE LOS HUMEDALES
22 DE MARZO
DÍA MUNDIAL DEL AGUA
23 DE MARZO
DÍA METEOROLÓGICO MUNDIAL
7 DE ABRIL
DÍA MUNDIAL DE LA SALUD
22 DE ABRIL
DÍA DE LA TIERRA
9 DE MAYO
DÍA INTERNACIONAL DE LAS AVES
17 DE MAYO
DÍA MUNDIAL DEL RECICLAJE
22 DE MAYO
DÍA INTERNACIONAL DE LA DIVERSIDAD BIOLÓGICA
31 DE MAYO
DÍA MUNDIAL SIN TABACO
5 DE JUNIO
DÍA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE
8 DE JUNIO
DÍA MUNDIAL DE LOS OCÉANOS
17 DE JUNIO
DÍA MUNDIAL DE LUCHA CONTRA LA DESERTIFICACIÓN Y LA SEQUÍA
11 DE JULIO
DÍA MUNDIAL DE LA POBLACIÓN
9 DE AGOSTO
DÍA MUNDIAL DE LAS POBLACIONES INDÍGENAS
16 DE SEPTIEMBRE
DÍA INTERNACIONAL DE LA PRESERVACIÓN DE LA CAPA DE OZONO
29 DE SEPTIEMBRE
DÍA MUNDIAL DE LOS MARES
4-7 DE OCTUBRE
DÍA MUNDIAL DE LOS ANIMALES
7 DE OCTUBRE
DÍA MUNDIAL DEL HÁBITAT
13 DE OCTUBRE
DÍA INTERNACIONAL PARA LA REDUCCIÓN DE DESASTRES NATURALES
16 DE OCTUBRE
DÍA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN
17 DE OCTUBRE
DÍA INTERNACIONAL PARA LA ERRADICACIÓN DE LA POBREZA
21 DE OCTUBRE
DÍA MUNDIAL DEL AHORRO DE ENERGÍA
26 DE NOVIEMBRE
DÍA MUNDIAL CONTRA EL USO INDISCRIMINADO DE AGROQUÍMICOS
5 DE DICIEMBRE
DÍA INTERNACIONAL DE LOS VOLUNTARIOS PARA EL DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL
12 DE DICIEMBRE
DÍA MUNDIAL DE LA CONSERVACIÓN

domingo, 10 de diciembre de 2006

Por comer carne se nos puede acabar el planeta

En 1782, el soldado escocés John Oswald llegó a Bombay, deseoso de combatir para la Compañía de las Indias Orientales. Pero luego de presenciar el bárbaro trato que los británicos daban a los nativos, Oswald renunció a su puesto y empezó a conocer a los indios orientales. Pronto, Oswald se hizo vegetariano y luego se unió a la Revolución Francesa, con la proclamación de que la fraternidad debería extenderse al reino animal. Oswald fue uno de muchos revolucionarios vegetarianos, desde el siglo XVIII hasta el XXI, embebidos de la filosofía de Jean-Jacques Rousseau. Dos siglos y medio después de la declaración de Rousseau, los vegetarianos y los carnívoros siguen trabados en la batalla. En los siglos XVIII y XIX, cuando las poblaciones crecían exponencialmente y ya se veía el daño ambiental, tanto vegetarianos como carnívoros expresaban su preocupación porque la producción de carne requería más tierra que la requerida para producir vegetales. Sin embargo, desde entonces, la producción comercial de carne ha progresado en dirección opuesta, apropiándose cada vez más de las tierras cultivables. Entre un tercio y la mitad de las cosechas mundiales sirve para alimentar a animales. Gran parte de la destrucción de la vida silvestre (200 millones de hectáreas de bosque tropical desde 1960) ha sido causada por proveer a las ineficientes demandas de las industrias láctea y de carne. Los combatientes contra el consumo de carne, históricamente, han tenido metas imposibles; pero es menos realista aún pensar que podemos continuar indefinidamente con este relajamiento moral. Según las dramáticas cifras del ecologista David Pimentel, de la Cornell University, Nueva York, criar reses requiere hasta 27 veces más energía para producir que la proteína vegetal. Esto indica, al ojo, que una forma simple de enfrentar el calentamiento global sería volvernos todos vegetarianos. El cambio climático también tiene que ver con los 20 billones de granjas animales que emanan gas metano, que produce el efecto invernadero. Los ecosistemas brasileños Amazonas y Cerrado, mientras tanto, han sido devastados por el avance de la ganadería y, más recientemente, por el cultivo de soya, 80 por ciento de la cual se usa para alimentación animal. Hasta que la carne se produzca de manera racional, los vegetarianos continuarán ostentando el título de más éticos. Al menos, quienes hacen las políticas y los consumidores deberían pensar en eso de comer carne como se piensa en el consumo de combustibles fósiles: no lo podemos eliminar, pero podemos reducirlo.Afortunadamente, hay carne en el mercado que no participa de muchos de estos problemas. Como ya descubrieron los pastores hace 8 000 años, la crianza de animales puede ser una manera eficiente de aprovechar recursos que, de otra manera, serían desperdiciados, tal como la hierba. Bien administrado, el pastoreo en colinas de ganado con un mínimo de alimentación con granos, hasta puede contribuir positivamente a la ecología local, como en el caso de las tierras incultivables, donde los animales mantienen a raya la maleza.Alimentar a los animales con desechos vegetales es otra forma de transformar el desperdicio en alimento, en vez de transformar el alimento en desperdicio. Cuando era adolescente, crié puercos y gallinas con las sobras de la cocina escolar, de la panadería y del mercado de legumbres. La carne resultante era -y todavía sería si podemos negociar las nuevas leyes sobre la basura- muy buena y muy sabrosa para todos. Véase el negocio recientemente lanzado ‘Fareshare 1st’ (Intercambio de comida primero), el cual usará algo de las enormes cantidades de sobras alimenticias para comida animal. Si pudiéramos pensar más allá de la idea de que comer carne es asesinar, veríamos que criar animales así realmente reduciría el impacto humano en la ecología.Quizá suene cruel para algunos, pero lo menos dañino sería comer animales silvestres seleccionados por no estar en peligro de extinción. Por ejemplo, aquellos que a falta de predadores naturales se han vuelto un problema, como las poblaciones de venados en ciertas partes de Gran Bretaña. Y los conejos, que no tienen el menor riesgo de extinción. La caza de animales silvestres nunca suplirá la demanda de carne, pero no causará el desperdicio de recursos valiosos y la contaminación que es inherente a la industria de carne. Los municipios escoceses estimulan a los bares escolares a que sirvan ‘Bambi-burgers’ para limitar los 70 000 venados que nacen cada año, dando así a los niños carne local y criada en libertad, con un mínimo de grasa y colesterol. Durante siglos, la cacería deportiva fue satanizada. Pero como un método de recolectar alimentos, la cacería pone al consumidor y al producto en contacto más cercano. Cambiar el festín diario de carne del supermercado por más vegetales y un venadito ocasional, quizá sea difícil para la mayoría. Pero si podemos rebasar con la imaginación la distancia entre nosotros y un mundo empobrecido con un ambiente deteriorado, todo por culpa de nuestros hábitos alimenticios, todo es posible. Además, sería más saludable y mucho más sabroso. Por eso, junto con las moras silvestres que arranqué y el rábano picante de un potrero inglés, recientemente serví a mis invitados las salchichas de un venado que cacé hace poco.

En Quito se gasta demasiada agua

Un cúmulo de platos, vasos, cucharas y más utensilios copaban el lavabo en una esquina de la cocina al final del almuerzo. Noemí Santos estaba ajetreada lavándolos y, mientras lo hacía, un chorro de agua caía del grifo.Sin embargo, aquello no le preocupa en absoluto. Pues, ella ignora que esa es una de las razones para que al final del mes en su planilla se facture sobre los 30 metros cúbicos (m3) de agua, consumidos por las cuatro personas que viven en un departamento, ubicado en el sector de El Tejar. Igual que Santos, según los especialistas, la mayoría de usuarios en Quito cae en el uso desmedido y desperdicio del líquido. Mientras se cepilla los dientes y no cierra la llave, por ejemplo, Santos deja ir entre 5 y 10 litros de agua en apenas tres minutos.Jorge Rivera, director de Operaciones y Mantenimiento de la Empresa Metropolitana de Alcantarillado y Agua Potable de Quito (Emaap-Q), calcula que se consume alrededor de 270 litros por persona en un día. La web www.aguanta.org es drástica al señalar que una persona requiere solo 30 litros de agua diarios para consumo y aseo personal. Pero la realidad es otra. Rivera es más optimista al señalar un consumo ideal de 160 litros.La situación empeora cuando una persona con cinco minutos en la ducha consume 30 litros de agua y si hace tres descargas del inodoro se deja ir 35 litros. Aún más si la gente lava autos, patios o veredas o riega sus jardines por un largo tiempo. A eso se suman las fugas por las tuberías rotas e inodoros deteriorados. Rivera estima que Quito tiene un 30 por ciento de pérdidas de agua potable frente a los 31 por ciento de Medellín, 33 de Lima y 38 de Buenos Aires.Asimismo, dice que el consumo mensual de 38 000 litros de agua potable por familia en Quito es alto frente al de otras ciudades de Sudamérica. Por ejemplo, Río de Janeiro promedia los 25 000, Bogotá con 20 000 y Lima con alrededor de 24 000. Según la página Web del Fondo para la Protección del Agua (Fonag), con el consumo diario de agua de los 2,3 millones de habitantes se pudiera llenar 24 000 piscinas olímpicas. Para cubrir esa demanda, se recurre a fuentes la mayoría fuera de su jurisdicción. Aquello causa varias repercusiones inmediatas y a largo plazo, sobre todo ambientales. El principal es la reducción y agotamiento de las fuentes. Quito recibe 5 910 litros por segundo de siete sistemas de agua. Entre los más importantes están el de Papallacta, que requiere de 90 kilómetros de tubería para trasladar el líquido hasta Quito y el sistema del río Pita. Pablo Lloret, secretario técnico del Fonag, considera que al depender de otras regiones, Quito corre el riesgo de enfrentarse a litigios, como el que ocurrió con la población del Tena, en el 2005. Sin embargo, Pablo Bustamante, coordinador de la Campaña Aguanta, va más allá. “Estamos trayendo agua que pertenece a la Amazonia y a otras hoyas que seguramente están afectando la ecología y el ambiente de esas zonas, aparte de los costos que implica traer desde esas zonas”.Bustamante aduce esta situación a la destrucción que sufrieron antes las fuentes propias: los ríos Pita, San Pedro y otros. “Estos debieran ser nuestras fuentes, pero no podemos utilizarlos porque están contaminados”.Las aguas turbias del Machángara son la muestra más crítica. Y Pablo Lloret insiste que su saneamiento se complica aún más ante el uso desmedido del líquido. “Con el desperdicio del agua, el esfuerzo es doble para sanear”.Lloret y Bustamante coinciden que actualmente hay una percepción errónea sobre la situación del agua en general. “Se cree que el país dispone de suficiente agua. Mas si no hay un verdadero ahorro, las futuras generaciones sufrirán serias consecuencias”. Aunque Noemí Santos lo ignora, Bustamante enfatiza que el 44 por ciento de la población en el planeta carece de agua. Y Quito no se salvará de ese problema. Jorge Rivera anticipa que, como las fuentes actuales también se agotarán, en el 2010 se iniciará el proyecto de captación de 17 m3 de agua desde los ríos amazónicos. “Se invertirá 1 millón de dólares para una vida útil de 50 años. Pero una vez agotada esa fuente, el problema será realmente grave”. Bustamante insiste que el problema es la falta de conciencia en la gente. Por eso, en un intento por cambiar de mentalidad, la Campaña Aguanta inicia hoy su segunda fase para educar sobre el problema a 3 000 escolares de Quito.

sábado, 9 de diciembre de 2006

¿Ecología o negocio?

Una manzana que tiene olor a ciprés
La imaginación hace posible que cientos de ramas secas, provenientes del ciprés, luego de ser expuestas al sol y tratadas de forma especial, se conviertan en atractivas manzanas para decorar una mesa de comedor o cualquier ambiente de casa. Constituidas sobre una base de espuma flex o un material similar, estas interesantes frutas toman forma con trabajo y esfuerzo. Después de tener la forma base e incrustar el pieza de madera que hará las veces de tallo, se enrollan las ramas secas de ciprés alrededor de la figura.objetos naturales para las mesas.Naturaleza. Objetos de diferentes estilos y formas pero elaborados con productos ecuatorianos es lo que se muestra en Sacha Urku, una empresa dedicada a la fabricación de muebles artesanales. En este caso se trata de un florero que cumple con dos funciones. Además de ser estético y utilizado como centro de mesa, tiene en los costados agujeros para colocar el salero y el pimentero. Está hecho a mano con caña guadúa, tradicional de la zona y forma parte del grupo de artesanos de la Costa que evoca dulzura, apertura y frescura del mar. Asimismo, el objeto es natural en su totalidad.
By Beta

Biodiversidad

Ecuador es uno de los países de mayor biodiversidad de el mundo.